En ocasiones uno se cuestiona de muchas cosas que no le agradan, como del entorno en el que vive, las personas que no respetan a sus semejantes y los abusos cotidianos que ocurren en todas partes, y esto solo por mencionar algunos de esos cuestionamientos individuales.Estas ideas muchas veces llegan a tornarse en obstáculos en todos los aspectos para nuestro desarrollo y el de nuestro ambiente. ¿Qué podemos hacer nosotros? ¿Cómo podemos evitar esa represión que nos bombardea a diario y no nos deja crecer como humanos?
Digo, afortunadamente tenemos una institución que salvaguarda nuestros intereses, que nos permite desenvolvernos libremente y buscar ese crecimiento. Gracias a esa institución podemos caminar sin temor por las calles a cualquier hora, podemos adquirir bienes sin temor a que alguien mas nos lo trate de quitar y podemos expresarnos en lo que nos parezca o no...
¡Ey! ¿De que te ríes? ¿Acaso dije un chiste o algo parecido? Digo... A mi me enseñaron a respetar las instituciones (afortunadamente no aprendí) y me siento afortunado de contar con elementos bien preparados, concientes de su peso como autoridad y que realizan su trabajo por vocación.
Ahora el que se ríe soy yo... Pensándolo bien no soy tan mal cómico, y por lo visto el sarcasmo y la mentira son factor de humor entre todos los que hemos y seguimos sufriendo del abuso autoritario de quienes nos lo imponen. Pero lamentablemente no debería ser un chiste que quienes se supone nos están cuidando hasta de nosotros mismos son unos seres indeseables socialmente, que no tienen preparación ni el juicio para realizar correctamente sus labores. ¿Entonces por qué nos sentimos tan seguros? ¿Por qué los medios se jactan de que en nuestra nación la seguridad es algo que solo hay que pedir para que se nos de? ¡Al carajo con todo esto!
Y no es mucho pedir un alivio como parte de esta sociedad enferma. No es irracional tratar de mejorar día a día nuestro entorno. Y con más razón debemos trabajar para no caer en abusos, mordidas e intimidaciones por parte de nuestras autoridades.
Yo ya estoy cansado de no poder caminar ahora sin temor a que una patrulla me detenga y me cuestione de mi actuar en la vía pública, de la cual tengo el derecho del libre transito. Estoy cansado de no poder hablar y expresar mis ideas por el mismo temor de ser callado a la fuerza por pensar diferente, y que por lo mismo, mis ideas puedan realizar un cambio de perspectiva entre quienes no han tenido la oportunidad de abrir su mente por la misma represión de la cual estoy harto. ¡Estoy cansado de estar cansado y no es justo!
Es aquí cuando entra ese maldito sentimiento de impotencia de no poder hacer nada en estos momentos, y no que sea irracional una lucha de razón contra fuerza pero obviamente es necesaria y hay que buscar modos y caminos para no caer ante la abominación de quienes se dicen nuestros protectores. Hay que usar la inteligencia y conciencia para no caer en su juego y provocaciones, para nuestra mala fortuna no usan siquiera las reglas que ellos mismos nos imponen pero vale mas no dejarnos caer, obviamente sin rebajarnos a su nivel. Tengo la esperanza que algún día se podrá convivir sin necesidad de una autoridad que trate de imponernos lo que realmente no queremos y no necesitamos; espero no tome mucho tiempo el poder llegar a ese día en que no necesitemos policías corruptos y abusivos, mientras tanto hay que seguir siendo nosotros mismos, hay que seguir creyendo y creando. Hay que seguir construyendo nuestro espacio.
Les dejo una canción que tocamos en la banda, es propia y creo que expresa de manera muy concreta y clara nuestro pensar ante la represión autoritaria policiaca.
Secretaría de Seguridad Pública
Cuando era yo un niño pequeño, tenía una gran ilusión.
Veía gente protegida. Estaba ciego y sin visión.
Hoy sé que vivo una mentira, de odio lleno el corazón
Al ver que un pinche policía ha pisoteado la razón.
De nada sirve la cultura, hay fuerza sin preparación.
Creen que por tener una placa multan la vida con dolor.
La muerte viene en sus patrullas, la sociedad puede dormir.
Al ver que un pinche policía, patrulla con su ineptitud.
De nada sirve la cultura, hay fuerza sin preparación.
Creen que por tener una placa multan la vida con dolor.
Yo solo busco un equilibrio, no quiero abuso de poder.
Al sobornar creas la mafia de corrupción y destrucción.
Nunca creí en la democracia, quiero que hoy brille fuerte el sol.
Desigualdad y policías... ¡Una anarquía es salvación!
Cuando era yo un niño pequeño, tenía una gran ilusión.
Veía gente protegida. Estaba ciego y sin visión.
Hoy sé que vivo una mentira, de odio lleno el corazón
Al ver que un pinche policía ha pisoteado la razón.
De nada sirve la cultura, hay fuerza sin preparación.
Creen que por tener una placa multan la vida con dolor.
La muerte viene en sus patrullas, la sociedad puede dormir.
Al ver que un pinche policía, patrulla con su ineptitud.
De nada sirve la cultura, hay fuerza sin preparación.
Creen que por tener una placa multan la vida con dolor.
Yo solo busco un equilibrio, no quiero abuso de poder.
Al sobornar creas la mafia de corrupción y destrucción.
Nunca creí en la democracia, quiero que hoy brille fuerte el sol.
Desigualdad y policías... ¡Una anarquía es salvación!

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